“Ara Malikian y los Polifenoles”

Torre de Oña
Enero 16, 2013

Dicen que cuando dos cosas te gustan mucho, uno ve paralelismos por todas partes. Es como jugar a encontrar ese hilo conductor que da sentido a tu elección y justifica que te gusten. Es justo lo que me pasa con el vino y la música. Resulta que conocer y probar es el proceso y el objetivo a la vez. La música y el vino tienen muchas cosas en común, quizá una de las más nobles es que pueden ser muy generosos contigo. Cuando tú eres curioso y te atreves a probar algo nuevo, muchas veces los dos te regalan un momento redondo que solo te mueve a querer saber más.
 
Cuando se juntan los dos, puede ser un regalo delicioso. Eso mismo fue lo que pasó en el concierto de Ara Malikian en Logroño el sábado de Reyes, en el que pudimos catar Viña Alberdi, Torre de Oña y Viña Arana. Le bastaron 5 minutos escasos para la prueba de sonido. Descorche impecable y muy prometedor. Salió efervescente, igual que su peinado, y acompañado de Fernando Egozcue, un guitarrista con mucho, mucho oficio. Se sentaron y empezaron a tocar como si hubieran nacido así, con el instrumento pegado a la mano. Fue genial. No podías evitar la sonrisa. Desde luego parecía que había más músicos allí arriba, pero solo eran ellos dos. “Eso es presencia escénica y lo demás, tonterías” pensé.
 
Una batería de recursos, de cambios de ritmo, bueno…y qué coloratura…hacía lo que quería con el violín. Y de repente lo ví: ¡eran un coupage perfecto! Eran dos variedades que juntas sonaban redondo, algo tan bien ensamblado que era una unidad en sí. Sonreí cuando me descubrí pensando en los dos músicos como en un vino. Había taninos. Desde luego, había antocianos. Te dejaba un retrogusto vivaz, muy agradecido. Y pedía probarlo una y otra vez -como todo lo bueno de verdad, que no cansa- así que era de trago largo también.

Otra vez con la analogía a vueltas… “¿Lo ves? ¡¡Es que es como un vino todo el tiempo!!” Era Ara Malikian y Los Polifenoles. Parece el título de un cuento persa pero no, fue una feliz coincidencia de música y vino. Conclusión: las cosas buenas de la vida hay que honrarlas y disfrutarlas, que para eso hemos venido. Así que…¡a disfrutar amigos! Feliz semana.

Este post ha sido pensado y “compuesto” por Inma Bezunartea, RR.PP. de Torre de Oña

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  • Ana Mediavilla 19/01/2013

    Delicado y bravo al mismo tiempo, es la esencia de todo lo que creo merece la pena experimentar…sigue haciéndolo y sigue contándonoslo. Enhorabuena, cielo!!!

  • angel barrasa 16/01/2013

    Inma ha escrito un texto muy bello. LLeno de sensibilidad y profundidad. Sus palabras nos invitan a que nos guste la música, el vino… y todas las cosas auténticas y maravillosas de la vida. Enhorabuena.

  • Juanjo Brizuela 16/01/2013

    Me quedo con la frase final:
    “las cosas buenas de la vida hay que honrarlas y disfrutarlas, que para eso hemos venido”.
    Fantástico post pero sobre todo reconocer y encontrar (una vez más) todo lo que rodea al mundo del vino… es para seguir explorando.
    Gracias por la iniciativa