Misión cumplida

Roberto Frías
Octubre 31, 2016

¡¡LA VENDIMIA HA TERMINADO!!! El pasado miércoles día 26 de Octubre, a eso de las 17:15 h, concluíamos la vendimia 2.016 cortando los últimos racimos de Tempranillo en nuestra finca La Dehesilla de Anguix (Áster).

Un poco larga ha sido pues la iniciamos el 19 de Septiembre (el Albariño es así de precoz), al alimón, en las parcelas Limeres de El Rosal y Viñadeiro de Cambados, ambas en las Rias Baixas.

Ha sido larga porque la climatología, tremendamente bonancible, nos lo ha permitido. Apenas ha llovido y hemos disfrutado de días soleados y noches muy frescas que nos han dejado obrar con tranquilidad, sin prisa.

IMG-20161014-WA0014Muchos días, a primera hora de la mañana, casi no se podían agarrar los racimos por lo fríos que estaban. Parecían salir de un frigorífico. ¡Que gozada!. De un día para el otro se apreciaba como la piel del Tempranillo y de la Garnacha se oscurecía más y más a la vez que su pulpa se tintaba de un tono granate intenso señal de que estábamos alcanzando en plenitud la ansiada madurez fenólica.

Hacía años que no disfrutaba tanto. ¡¡¡Y qué hablar de la sanidad!!!. Ni un solo atisbo de podredumbre, tan así, que hasta apetecía comerse la uva por lo apetecible.

A lo largo de 38 días hemos vendimiado alrededor de 620 ha de viñedo y todas ellas, como es norma de la casa, de forma totalmente manual ya que no queremos máquinas que destrocen la uva convirtiéndola en una masa amorfa. Nuestro objetivo es que los racimos lleguen hasta la bodega tal cual se encuentran en la cepa sin manipulación y con su personalidad.

Más de 300 personas han integrado los equipos de vendimia de Lagar de Cervera, Torre de Oña, La Rioja Alta y Áster y todas ellas han llevado grabadas a fuego las mismas consignas: recoger sólo los racimos perfectamente maduros y mimarlos al máximo para que no pierdan la tonalidad mate que les otorga la capa de pruina. Posteriormente vendrá el transporte en pequeñas cajas de 16 kg de capacidad hasta el interior de camiones frigoríficos situados a pie de finca, lo que asegurará que la uva llegue a bodega y sea encubada a una temperatura inferior a los 10 ºC. El frío endurece y la dureza garantiza integridad.

FB_IMG_1476807826334Pero ahí no acaba la cosa. Después, una máquina de alta precisión manipulará delicadamente los racimos hasta llegar al punto de escoger de ellos sólo los mejores granos que serán los únicos dedicados a la elaboración de nuestros vinos. El resto no nos sirve.

A día de hoy, las primeras uvas que recogimos ya se han convertido en vino y, por el semblante de Julio, nuestro enólogo, da la sensación de que la cosa promete. Parece que hay mucho color, buenos aromas y algo menos alcohol que el año pasado. En fin, mayor equilibrio.

Si es así, me daré por satisfecho y podré decir a todo mi equipo y a mí mismo aquello de ¡¡¡MISIÓN CUMPLIDA!!.

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