A la espera de la vendimia

Roberto Frías
Septiembre 16, 2014

A estas alturas, en las viñas, el trabajo ya está hecho y sólo queda esperar a que la uva alcance el momento óptimo de maduración para iniciar la vendimia.  De ahora en adelante, para bien o para mal, todo está en manos de la Naturaleza.  ¡Alea jacta est!

Si pudiéramos decidir en relación con la climatología, nos gustaría tener temperaturas suaves durante el día y frías por la noche.  Un salto desde los 8 ºC al amanecer a los 25 ºC en las horas centrales del día sería perfecto para que la uva DSC01113madurase con lentitud y tuviera tiempo para alcanzar una alta acumulación de los anhelados polifenoles sin demasiada pérdida de acidez.  Vendimiar con temperaturas medias diarias próximas a los 15 ºC sería ideal para obtener vinos ideales con viveza, color, fruta y con una graduación alcohólica moderada.

En cuanto a lluvias, nos gustaría que ahora, a mediados de septiembre, cayeran sobre nuestros viñedos de uva tinta del orden de 15 a 20 litros por metro cuadrado.  Ayudarían a mitigar los efectos de la sequía del mes de agosto y de las altas temperaturas de lo que va de septiembre.  Sería una especia de ‘bálsamo’ para nuestros viñedos, pero sólo para los de uva tinta, ya que en los de uva blanca preferiríamos que no cayera ni una gota ya que la podredumbre podría amenazar.  Y es que, como dice el celebre refrán, nunca llueve a gusto de todos”.S

Antaño, por estas fechas, los viticultores se afanaban en acondicionar los útiles de vendimia: se limpiaban los comportones y comportillos y se ponían a hinchar introduciendo los fondos en pilones, fuentes y arroyos para que las duelas ajustasen bien y no se produjeran fugas de mosto; se afilaban los corquetes en Rioja y los garillos en Ribera (dos nombres pero un mismo útil) y se impermeabilizaban los cestos y cunachos de castaño con el plástico obtenido de los sacos de abono que previamente se había aportado al viñedo.  Era una forma provechosa de hacer más corta la larga espera hasta la vendimia.

SHoy día, los preparativos son más sencillos porque los materiales empleados para el transporte de la uva (acero inoxidable y plástico) son de limpieza más fácil y segura, de manera que podemos emplear mas tiempo en visitar los viñedos y en efectuar minuciosos controles de maduración que nos permitan poder acertar en una de las decisiones más complejas que debemos tomar a lo largo del ciclo anual del viñedo, que no es otra que la de determinar el momento óptimo de vendimia en cada una de nuestras parcelas.

¡Ojalá acertemos!  Sería el colofón a todo un año de trabajo.

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