Nace Torre de Oña, nuestro vino más auténtico

Torre de Oña
Abril 15, 2011

La nueva imagen de Torre de Oña

La nueva imagen de Torre de Oña

Este Reserva 2007 es resultado del profundo estudio y parcelación de las fincas de la bodega, iniciado en 2005.

Su salida al mercado constituye un punto de inflexión en la trayectoria de la bodega, que lanza el vino Finca San Martín como segunda referencia

Nuestra bodega Torre de Oña, ubicada en localidad alavesa de Páganos-Laguardia, acaba de presentar sus dos nuevos vinos: Torre de Oña Reserva 2007 y Finca San Martín Crianza 2008. Sin duda, un momento muy especial ya que este lanzamiento supone un evidente salto cualitativo en la trayectoria de esta preciosa bodega de estilo ‘château’, que goza de un privilegiado emplazamiento en las laderas de la Sierra de Cantabria, para elaborar vinos de gran calidad y con la indudable personalidad que aporta uno de los mejores y más singulares terruños de la prestigiosa Rioja Alavesa, perteneciente a la D.O.Ca. Rioja.

Este anhelado nacimiento es el resultado del profundo estudio realizado durante los últimos años en los suelos de las fincas -65 hectáreas- propiedad de Torre de Oña. Aunque desde la adquisición de esta bodega en 1995 por parte del Grupo La Rioja Alta, S.A., han sido importantes y constantes las mejoras realizadas en el viñedo, no fue hasta el 2005, año en el que el enólogo Julio Sáenz asumió definitivamente la dirección técnica de la bodega, cuando se evidenció un interés muy especial por estudiar y conocer las distintas parcelas de la finca, sus suelos y sus vinos. Así, todos los terrenos fueron sometidos a completos estudios por satélite y a diferentes analíticas, primero de los suelos y posteriormente del vigor de la viña, que han permitido un exhaustivo conocimiento del temperamento y calidad de cada una de las zonas, determinado por factores como su orientación, inclinación, antigüedad, características del terruño, etc. Este conocimiento motivó una exhaustiva parcelación del terreno en función de sus características y calidades, así como la elaboración y crianza por separado de los vinos procedentes de cada una de estas subparcelas.

De esta forma, los suelos han sido divididos estableciendo tres zonas diferenciadas, ofreciendo dos nuevas referencias basadas en estas distinciones. Por un lado, una primera marca, Torre de Oña, a la que se destinarán las uvas de calidad más elevada y que resulten óptimas para la elaboración de un vino Reserva y por otro lado, y siguiendo el modelo francés, una segunda marca, Finca San Martín, elaborada con unas uvas idóneas para las características de un vino de Crianza. Además, como exclusiva para la venta directa a particulares, estaría el Club de Cosecheros, vino de Reserva que se elabora cada dos años con uvas procedentes de las mejores fincas.

Unas asignaciones de fincas que, obviamente, pueden variar en función de los años (secos, húmedos, etc.) pero que constituyen una buena referencia de selección inicial elaborando exclusivamente aquellas cosechas en las que la calidad sea la que requieren los grandes vinos de proyección internacional.

En este afán de mejora constante de la calidad del vino, se enmarca además un proceso continuo de investigación enológica que ha supuesto novedades importantes en el proceso de elaboración y crianza de este Torre de Oña elaborado con Tempranillo y Mazuelo (5%). Así, por ejemplo, debemos subrayar que la mitad del coupage ha realizado la fermentación maloláctica en barrica de roble francés y americano nuevo y que, además, un 20% de las barricas empleadas para su crianza están fabricadas con roble procedente del Cáucaso.

Novedades que tienen como gran objetivo resaltar aún más el marcado carácter que únicamente brota del terreno en el que se cultivan estas vides, convirtiéndolo en un auténtico ‘vino de pago’, con una personalidad propia y exclusiva diferente de las modas pasajeras. Un vino sin artificios, que busca lo mejor de la finca y que ofrece con franqueza los sabores de un terruño ya de por sí privilegiado y que está elaborado para quienes saben apreciar lo auténtico y apuestan por los valores y la identidad que la bodega Torre de Oña transmite: singularidad, elegancia, serenidad e intemporalidad.

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