¿Y ahora qué?

Julio Sáenz
Noviembre 25, 2013

“Lo que importa no es pensar en el pasado ni en el futuro. Lo importante es cargar con el ahora”.  John Lennon  (1940-1980).

Por fin. Se acabó la vendimia de esta cosecha del 2013. Pero no nos olvidemos: una cosa es finalizar la recolección y otra, que el vino ya esté terminado. Como quien dice… acabamos de empezar. Hasta ahora, todo el trabajo ha estado encaminado a cuidar las uvas en los viñedos, a procurar que maduren en las mejores condiciones y que lleguen bodega con las características necesarias para los vinos que buscamos.  Ahora empieza un trabajo no IMG_4002menos inquietante y meticuloso. Empieza la labor en bodega. Siempre decimos que los grandes vinos se hacen en los viñedos, y es verdad. Pero no es menos cierto que todo ese trabajo puede irse al traste si no se continúa con un buen hacer, de tolvas para dentro.

Hasta el momento, nuestro trabajo ha sido transformar el mosto en vino. Ya está. Tiene el color, los aromas  y la estructura que buscamos. Queda una segunda fermentación, lo que nosotros llamamos ‘maloláctica’ que, en si, no es una segunda fermentación. Se trata, más bien de una transformación de los ácidos del vino: de uno más “agresivo y vivaz” (ácido málico) a otro más “dulce y sutil” (ácido láctico). Esta segunda transformación conducirá a una estabilización del vino. A partir de aquí, un nuevo trasiego y ya tenemos el vino, la base. Queda hacer una selección de los mejores, separar las distintas calidades y hacer la mezcla. Pero eso, viene después. Tiempo al tiempo.

Lo que sí podemos hacer ya es una valoración sobre cómo ha sido esta cosecha 2013 en Rioja. Y me voy a mojar. Mi opinión es que  conversamos de una cosecha complicada, muy complicada. Las condiciones climáticas han sido duras y han favorecido la aparición de algunas enfermedades en los viñedos, básicamente la tan temida Botrytis. Estos focos hicieron saltar las alarmas muy temprano y, por tanto, cundió un cierto pánico en el sector. Si a esto, le unimos  la tan gastada frase del “Este año viene con 15 días de Lretraso”, sobre la que os hablé en mi anterior post–  es fácil entender que los ‘pilotitos rojos’ estuviesen en plena ebullición.

Sinceramente creo que han sido más ‘cascaras que nueces’ y que esta 2013 ha sido una cosecha típica de Rioja. Una cosecha muy larga, en la que la maduración ha sido más regular que en los años precedentes, en la que han existido focos de Botrytis, que sí, pero que la selección en el campo y en bodega han evitado que las peores uvas accedieran a bodega. Ha sido una vendimia de selección.  Larga. De pasar varias veces por la misma parcela para recoger las uvas en las mejores condiciones. Repito, aunque sea pesado: una vendimia típica de La Rioja. Y, por eso, soy optimista con esta cosecha. Muy optimista. Creo que vamos a tener muy buenos vinos, otros que no lo van a ser tanto y vigierotros que  no van a dar la talla, a los que habrá que buscarles otra salida.  Pero como SIEMPRE ha sido por estos lares vinícolas. Esa es, en mi opinión la identidad del Rioja. Por eso hay Grandes Reservas (pocos y muy buenos),  Reservas algunos más, Crianzas, más, y otros que no tienen capacidad de envejecer y se venderán como buenos vinos jóvenes. Así ha sido y… que así sea. No todo tiene que ser Excelente o Muy Bueno. Ahora bien, la Calificación Final del Rioja… en otra ventanilla.

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