¿Tiene hora? Las wine o’clock

Torre de Oña
Diciembre 11, 2013

Seguramente más de uno os habréis sorprendido con el título que hemos elegido para encabezar este post. Tiene su explicación, no creáis. El pasado mes de septiembre leíamos las conclusiones de una encuesta realizada por International Wine Challenge en la que fijaban, a juicio de los consumidores británicos, LA HORA preferida para descorchar una botella de vinos. Las 19:33 es su “wine o’clock”. Ni un minuto arriba ni abajo. La prestigiosa competición internacional de vinos -en la que dicho sea de paso, en 2013 hemos obtenido unos excelentes resultados– se propuso investigar los hábitos de los aficionados al vino en UK. Los preferencias en cuanto cursocata2a horarios, como podéis comprobar si echáis un vistazo al estudio, varían en función del sexo, edad y ubicación geográfica.

Esta curiosidad (luego os preguntamos por vuestra ‘hora favorita’) nos sirve de pretexto para referirnos a algunos de las factores que influyen cuando catamos/degustamos una copa de vino. Y es que aunque, gustos aparte, todo el mundo tiene la capacidad de disfrutar de un vino, hay una realidad que debemos constatar: no todas las personas pueden ser buenas catadoras. Vayamos con algunas premisas importantes:

  • La genética: Hay varios estudios que aseguran demostrar que, aproximadamente, la mitad de las personas son ‘catadores genéticos’ y el resto no lo son. Aquí cabe la pregunta: ¿El catador de vinos nace o se hace?
  • El sexo: Más que referirnos a diferencias entre hombres y mujeres y lejos de tópicos sexistas, los expertos consideran relevantes los diferentes niveles hormonales de las personas, que influyen en la capacidad de percibir determinadas características con los sentidos.
  • La edad: A medida que nos hacemos mayores, además del oído, disminuye poco a poco la sensibilidad de sentidos tan importantes para nuestra labor, como el olfato o el gusto.
  • La raza: Hay quien afirma que hay cierta influencia sobre la sensibilidad sensorial, aunque quizás esto sea debido a los diferentes gustos y culturas. Hay una clara: buenos y 253280_558692880842547_1840060185_nmalos catadores hay…en todas partes.

Existen, además, otros condicionantes que a nivel más personal pueden mejorar o empeorar nuestra habilidad catadora. Hábitos como el tabaco resultan perjudiciales (no sólo para nuestra salud), al igual que nuestro nivel de descanso o fatiga, salud o enfermedad, problemas personales,… Son aspectos que, quizás, pueden no afectar directamente a los umbrales de percepción pero que impiden que nuestro nivel de concentración sea el más propicio para disfrutar al máximo del análisis sensorial de un vino.

Por cierto, volvemos al tema de la hora. ¿Sabían que, en general, se cata mejor si tenemos hambre que si estamos llenos? Para catar, la hora más propicia es de 11 a 13 horas y de 18 a 20 horas. Si ya nos lo decían los ingleses… sus 7:33pm. Ahora sí, lo prometido es deuda: nos toca preguntaros por vuestra wine o’clock. ¿Cuál es vuestra hora preferida del día -o de la noche-  para abrir vuestra botella y serviros una copa? Nuestra humilde aportación: si el vino y la compañía son buenas, cualquier hora es perfecta.

 

 

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