Empieza el otoño…de verdad

Julio Sáenz
Octubre 15, 2012

“Alea jacta est”  Julio Cesar ( 100 a. C.- 44 a. C.)

Ahora si. Ya podemos afirmar que comienza el otoño. Llevamos un año de las más secos de los últimos… no sé cuántos años. El calor y los veranillos de San Miguel se han sucedido, unos tras otros, sin saber si era uno nuevo o seguíamos con el anterior. Pero se acabó. Llegó el otoño y para los que nos dedicamos a esto del vino, esta estación nos colma de un cúmulo de sensaciones…a veces enfrentadas. Pasear durante esta época por los viñedos, te permite descubrir cómo van cambiando de color, como las hojas pasan de ese color verde brillante a un color rojizo que nos concede el privilegio de disfrutar de unos de los atardeceres más bonitos del año. Es el otoño Riojano, o el de la Ribera, ¡¡que más da!!. De verdad, si están por aquí o por allí: no se lo pierdan. Merece la pena desplazarse unos pocos kilómetros, adentrase en una viña ya sin uva y esperar a que el sol desaparezca entre los viñedos. No se lo pierdan. Ahora es el momento.

Pero también para nosotros es el final de un trabajo largo e intenso. Tras exigentes duros días de vendimia, el fruto del trabajo de todo un año, las uvas, ya están en bodega. Y ahora sí que si. Ya la suerte ya esta echada. O como dirían en la época de los romanos: Alea jacta est. Ya no hay vuelta atrás. Ya no se puede volver a pasar ‘el Rubicón’. Todo el trabajo que hemos realizado en nuestros viñedos durante todo un año, finaliza en el momento en el que el vendimiador hace sonar su corquete para depositar las uvas en los cestos que las llevarán a las bodegas. Todas las decisiones, buenas y malas, que  hemos tomado durante 365 días, van recogidas en esos pequeños racimos de uvas. Y ahora, a los enólogos, nos concede un trabajo tan intenso como apasionante: sacar de las uvas todo la esencia de un viñedo, de un lugar único y guardarla en un ser que nos permita recordarla mas allá del tiempo. El vino. Al fin y al cabo, en eso consiste nuestro trabajo. Nada tan fácil y tan difícil a la vez. Y más en este 2012 tan complicado, ya que la ‘amiga naturaleza’ no nos lo ha puesto fácil.

Tanto calor y durante tanto tiempo, y sin apenas lluvias… no ha sido fácil para las uvas. Un poquito más de agua y un poquito más de frío a la noche,  nos hubiese venido mejor a todos. Pero es lo que hay y con esta baraja vamos a jugar. Es pronto para hacer una valoración de cómo ha transcurrido la cosecha. Hablar de si hemos tenido más o menos uva, queda para otro tipo de balances repletos de guarismos. Lo realmente importante es saber cómo van a ser los vinos, si son dignos de ser criados en barrica y en botella.  Y, para esto, hay que esperar.

Creo que me ha salido un post, digamos que un tanto otoñal, pero ahora es lo que pienso y, mientras lo permitan, escribiré lo que pienso. Es lo que toca.

También sé que les debo un post acerca de las catas biodinámicas. Lo tengo pendiente. Pero bueno, como todo en este apasionante  mundo del vino, el tiempo, tendrá que esperar.

Hasta el próximo…

 

 

 

Anímate a comentar