De viaje por Piamonte: Barolo y Barbaresco 2018

Julio Sáenz
febrero 19, 2018

Poco a poco voy conociendo más y más zonas vitivinícolas. Pocas me quedan ya por descubrir. Me voy haciendo mayor. Hace unos días regresábamos de uno de los viajes más interesantes que hemos realizado en los últimos años y que ha estado organizado por un grupo de bodegas de Rioja. Una bonita iniciativa que ha consistido en un intercambio de experiencias y de visitas entre varios viticultores de La Rioja y del Piamonte. No es la primera vez que lo hacemos. El año pasado fue cuando iniciamos este intercambio. Nuestro ‘Erasmus’ vitivinícola.

En esa ocasión, el intercambio fue con viticultores y bodegueros de la zona de Burdeos y la experiencia fue tremendamente provechosa. Iniciativas como éstas no hay que dejarlas pasar. La idea es sencilla. Primero somos nosotros los que nos desplazamos a esas zonas y son ellos, bodegueros, viticultores, enólogos y propietarios quienes nos ilustran con sus historias, sus experiencias y sus vinos. Después, varios meses después, son ellos los que nos visitan y somos nosotros los que les mostramos nuestras bodegas, nuestros “secretos”, nuestra forma de hacer las cosas y entender el mundo del vino. Suena bien… ¿verdad?

Este año el intercambio ha sido con bodegas del Piamonte, una de las regiones más importantes de vinos de Italia y, como no, del mundo. El Piamonte se sitúa al noroeste de Italia, a los pies de los Alpes. De aquí viene su nombre, “Pie de Monte”. La zona está dividida por el río Po. Al sur, compuesto por varias colinas y laderas escarpadas, se sitúan las dos Denominaciones de Origen (DOCG) más importantes: Barolo y Barbaresco.

La variedad de uva más importante de esta zona es la Nebbiolo. Se cree que procede de la palabra italiana ”nebbia”, que significa “niebla”. Durante la cosecha, que generalmente tiene lugar en octubre, una intensa niebla se adentra en la región, donde se encuentran los viñedos de Nebbiolo. Da vinos tintos de color claro, que pueden ser muy tánicos en su juventud, con aromas a rosas pero, a medida que el vino envejece, desarrolla matices a piel de naranja en el borde de la copa y madura para revelar otros aromas y sabores, como a violetas, hierbas salvajes, cerezas, grosellas, trufas, tabaco y ciruelas pasas. Gracias a su magnífica tanicidad, estos vinos aguantan largos envejecimientos en las famosas “botti”, barricas de curiosas formas y tamaños, donde los vinos acaban por redondearse. Pero no sólo de esta variedad de uva vive el Piamonte. Existen otras con una gran importancia vitivinícola: la Barberà, la Dolcetto y la Moscato d´Asti, con las que se elaboran estupendos vinos. Y muy reconocidos diría yo.

Posiblemente los vinos más afamados sean los de Barolo. Antiguamente, los vinos de esta zona se elaboraban manteniendo los mostos durante mucho tiempo junto a los los hollejos pasando, una vez concluida la fermentación, a grandes toneles de roble centroeuropeo, los “botti”, donde acababan de redondearse. No me extrañó encontrarme con unos vinos de color abierto, de capa media, con aromas afrutados intensos y una elegante y fina tanicidad. A veces me recordaban a los Pinot Noir borgoñónes, pero esa intensa, fina y persistente boca me volvía a trasladar a la otra parte de los Alpes.

La otra zona, entrecomillas, menos ‘elegante’ es Barbaresco. Aquí, los vinos se elaboran con la Nebbiolo que madura en las colinas del Langhe donde el clima es un poco más seco y caluroso que el Barolo y, por tanto, los vinos tienen más intensidad de color, más estructura, más cuerpo y una tanicidad más integrada. Es curiosa y sencilla la definición que me llegó para diferenciar estas zonas: “la Nebbiolo se expresa como un elegante caballero en Barolo y como una fina y discreta señorita en el Barbaresco”. En esta época… La copio y no la digo. Por si las moscas. O moscos.

Muchos, diversos y variados los vinos que tuvimos la oportunidad de catar. Una impresión general puede ser más ilustrativa y menos pastosa. Son vinos abiertos de un color abierto y delicado, de aromas intensos y, sobre todo, de finos y elegantes taninos. Hay una cosa que me sorprendió. Son vinos alejados del tiempo. Parece que el paso de los años no les afecta, se mantienen firmes redondos y elegantes. Para los piamonteses, la cosecha 2013 fue una de las mejores de su historia, cosa que a todos los riojanos nos sorprendió.Como siempre digo, en esto del vino no hay nada escrito, ni reglas ni verdades. Hay que seguir viajando…

RECORDATORIO: Procura no dejar pasar tanto tiempo hasta el siguiente post.

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