De primero, Mozart. De segundo, Thyssen.

Torre de Oña
Marzo 25, 2014

Hoy os proponemos un menú muy especial para acompañar vuestros vinos. Cambiamos hidratos y proteínas por corcheas, pentagramas, lienzos y pinceladas. Efectivamente, maridamos vino y cultura. Dos términos que, afortunadamente, cada vez llenan más huecos en nuestras apretadas agendas gracias a diferentes iniciativas que van surgiendo para deleite de los aficionados de ambos (apasionantes) mundos.

Así que, como vemos que aceptáis gustosos nuestra invitación,  recorremos juntos dos escenarios, ambos en Madrid, en los que vino y arte se dan la mano:  los Teatros del Canal y el Museo Thyssen-Bornemisza.

Noches de vino y música (Teatros del Canal)

1620889_631480880233778_860489871_n (1)El arte de la música se une al disfrute del vino en unas noches muy especiales dedicadas a despertar los sentidos. Y es que existen investigaciones que aseguran que la música estimula áreas específicas del cerebro, preparándolo para que responda de cierta manera ante el vino y favorezca su sabor al paladar. Esta interesante  iniciativa, que comenzó el pasado 11 de febrero y que podemos disfrutar hasta el próximo 24 de junio, consiste en seis catas en las que se realiza una introducción a las piezas musicales que se escuchan en la velada para, a continuación, conocer y degustar cuatro magníficos vinos seleccionados por la  Bodega Santa Cecilia. Nosotros tuvimos la fortuna de participar en la cata inaugural de este ciclo ya que el Gran Reserva 904 de 2001 elaborado por La Rioja Alta, S.A. fue deliciosamente maridado con las notas de Mozart. El primer plato… está servido.

La cultura del vino en la colección Thyssen-Bornemisza

GERRIT VAN HONTHORST  El violinista alegre, c. 1624 Óleo sobre lienzo. 83 x 68 cm Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

GERRIT VAN HONTHORST
El violinista alegre, c. 1624
Óleo sobre lienzo. 83 x 68 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Vamos con el segundo. La prestigiosa pinacoteca ha estrenado recientemente, de la mano de la Fundación para la Cultura del Vino de la que forma parte nuestro grupo bodeguero, un itinerario por varias salas del museo para conocer diferentes aspectos de la historia del vino. Ligado a la religión y a nuestro día a día, vehículo de sociabilidad y objeto de intercambio económico, estímulo sensorial y fuente de salud, el vino siempre ha representado una gran fuente de inspiración artística que, ahora, podemos disfrutar en el Thyssen. Y si, después de este ‘atracón pictórico-vinícola’, aún queréis más, no os preocupéis: desplazaros muy cerca,  hasta el Museo del Prado y disfrutad de su selección de obras pictóricas que abarcan desde el siglo XV al siglo XVIII creadas por grandes maestros de la pintura que también encontraron en la vid y/o el vino su inspiración. Goya, Tiziano,… ¡Puro deleite!

Efectivamente. Falta el postre. ¿Os animáis a compartir aquí con nosotros otras iniciativas que conozcáis y que mariden vino y cultura?  ¡¡Encantados de conocerlas, visitarlas….y gozarlas!! 🙂

 

Anímate a comentar