Barricagate…

Julio Sáenz
Enero 30, 2012

“Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción”. Antonio Machado (1875-1939)

Han saltado las alarmas del sector bodeguero. Según parece y, por decreto, (Directiva Europeo que ‘acongoja’ más…) en breve va a prohibirse el llamado mechado de azufre para la conservación -que no limpieza- de las barricas de roble en bodega.  Y claro: ya tenemos el “Barricagate” aquí. Y algunos, le han dado la relevancia del Watergate, el Irangate o el Trajesgate. Voy a intentar poner algo en claro.

 Al parecer, existe una Directiva Comunitaria sobre Biocidas, la 98/8, que prohíbe el empleo de ciertas sustancias desinfectantes por razones medioambientales. En esta directiva se incluye el dióxido de azufre (SO2 o sulfuroso), utilizado ampliamente en bodega para la desinfección de barricas. ¡Mira chico, si tanto contamina, a la calle con él!

 Y claro, estalló la bomba deportiva bodeguera. Desde la Federación Española del Vino (FEV) piensan que “no existe una alternativa eficaz y económicamente viable” para desinfectar las barricas, llamando a arrebato y propugnando una movilización general para evitar la inclusión de esta norma en el articulado de la directiva.

 El problema es que esa “movilización general” necesita plata, mucha plata porque, para evitar que este pobre SO2 no esté incluido en la propuesta de modificación de la directiva europea, es necesario presentar un informe técnico-científico que justifique ante las autoridades comunitarias la necesidad de su uso para la desinfección de barricas.

  Y… ¿cuánta plata tiene la culpa? Pues, según nos cuentan, entre 300.000 y 500.000 eurazos. Y para mí, ésta es la clave del problema: ¿Quién pone la plata? Las bodegas, los productores del famosos azufre, la administración,… ¿Quién?… ¿Hacemos una derrama vecinal? Nadie se pone de acuerdo y, si antes del 12 de mayo del presente no se ponen de acuerdo, pues Houston, tendremos un problema. Grande para unos y/o pequeño para otros.

 El mechado de sulfuroso ha sido una práctica muy utilizada en las bodegas para la desinfección de barricas. Hoy, no conoceríamos los vinos tan y como los conocemos si no fuese por este ‘ayudante’. Es una práctica que se ha utilizado desde la época de los romanos y que ayuda a mantener el parque de barricas libre de cualquier microorganismo que pueda alterar el vino. Muchos lo consideramos “el controlador aéreo” de las hongos, levaduras y bacterias del vino.

 Pero como todo en esta vida, el mundo sigue avanzando y, hoy en día, en las bodegas disponemos de programas de Higiene y Desinfección que nos permiten tener estas barricas en perfecto estado de revista, sin tener que recurrir al mechado de barricas. Creo que el problema está en todas esas bodegas en las que ese programa no está bien definido y consideran que la desinfección total sólo se puede obtenerse con el mechado de azufre porque, además de eficaz, es barato.

 Nosotros apenas utilizamos este mechado. Creo que un buen programa de desinfección con vapor de agua es más eficaz y genera menos efectos secundarios que el mechado de azufre. Pero, esto, como todo en la vida… es a gusto del consumidor.

 Y lo último, ¿tan perjudicial para el ambiente es el mechado de azufre?. Pues según el ‘Proyecto Life Sinergia’, elaborado por el Gobierno de La Rioja, ” la legislación en medioambiente dice que para considerarse impacto ambiental, la liberación de sulfuroso a la atmósfera debe ser continuada y superar las 36 toneladas al año, cuando las emisiones medias de SO2 a la atmósfera de una bodega son de 4.300 mg/Nm3″.

Lo dicho…a gusto del consumidor.

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