Una de anatomía…

Torre de Oña
enero 22, 2013

¿Qué os parece si dedicamos unos minutos a hablar de la anatomía de la vid? Siempre viene bien hacer un “repasillo” por algunas de las partes que componen la planta que tantas satisfacciones nos ofrece cada año. Así, la próxima vez que paseéis entre viñedos, podéis poner en práctica vuestros “conocimientos” ante vuestros amigos.

Comenzamos. Una vez que la vid es plantada, la RAÍZ comienza a colonizar, durante 5-7 años, el suelo disponible. Durante los siguientes, hasta que alcanza los 35 años, se produce la explotación del suelo, coincidiendo con el máximo desarrollo en cantidad y en calidad de la planta. A partir de los 40 años se inicia el retroceso en cantidad, aunque su calidad se mantiene o incluso mejora. Las principales funciones de la raíz son:

  • La absorción y la conducción del agua y de los minerales hacia la parte área.
  • Almacenamiento de sustancias de reserva que permitirán la brotación y el crecimiento al año siguiente (hasta que es capaz de fotosintetizar sus propias sustancias).
  • Anclaje al suelo
  • Producción de hormonas.

La parte aérea de la cepa está compuesta por un TRONCO retorcido conformado por madera de varios años con una corteza denominada ritidoma. Su altura depende del sistema de conducción y de la poda a la que se le someta. A partir de este tronco se desarrollan los BRAZOS, de los que salen las VARAS y PULGARES que se han producido el año anterior. Todo, en su conjunto, es los que denominamos “madera vieja”. En estas varas y pulgares se sitúan las YEMAS, que van a producir los brotes herbáceos del siguiente año. Se llama “pulgar” cuando el número de yemas es menor o igual a dos y “varas” cuando son más de dos.

Y finalizamos este primer repaso anatómico con los llamados BROTES (PÁMPANOS Y SARMIENTOS). Se producen en el año de la cosecha y surgen a partir de las yemas insertadas en las varas y pulgares. En estos brotes se situarán las hojas, los racimos de flores que posteriormente se transformarán en bayas (frutos) y, por último, los zarcillos. En el pámpano se sitúan los nudos, abultamientos donde se instalan todos los órganos del pámpano. Diferenciamos varios tipos de brotes:

  • Pámpano/Sarmiento: Es el que nace de madera de dos años. Es el que buscamos con la poda, el más fértil y el responsable de la cosecha. Se llama pámpano al brote que surge durante el período herbáceo y sarmiento cuando se maderizan en el proceso de “agostamiento”.
  • Chupón/Espergura: tiene su origen en la madera vieja (tronco, brazos). El espergurado es la eliminación de estos brotes cuando alcanzan los 10-15 cms. y se realiza manualmente en los meses de abril o mayo.
  • Nietos: El desnietado es una operación en verde para eliminar estos brotes no fértiles. Se realiza en los meses próximos a la floración.

Si. Lo sabemos. Aún nos faltan las hojas, las yemas, la flor, el raspón, las bayas… Será en la próxima “clase”, amigos. 🙂

 

 

 

 

 

 

 

 

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