Sobre la pasada vendimia 2015

Roberto Frías
Octubre 19, 2015

En una agenda que conservo de mi padre de 1.978 aparece anotado que comenzaban la vendimia de aquel año cortando las uvas de Viura y Malvasía en nuestro viñedo La Pilastra el día 19 de octubre.  La Pilastra es un paraje de Cenicero próximo al núcleo urbano considerado como de los más tempranos del pueblo.  En cuanto a las variedades Viura y Malvasía, siempre se han vendimiado unos cuantos días antes que el Tempranillo.

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Pues bien, en el presente año 2.015, para el día 21 de septiembre (Fiesta de San Mateo en Logroño y en otras capitales) mi padre, a sus casi 80 años, había terminado de vendimiar todos los viñedos familiares en Cenicero incluido, por supuesto, el de La Pilastra que fue vendimiado el día 14 de septiembre. ¿Qué ha ocurrido este año que pueda explicar este adelanto tan acusado en las fechas de vendimia?

Pues como decía en mi post anterior, para mía la clave ha estado en las temperaturas tan anormalmente altas que tuvimos en el mes de mayo. Si atendemos a temperaturas medias, en nuestras zonas de cultivo, los valores del presente año en mayo superaron en casi 2,5º C a los del año 2.014 (cálido) y en casi 5º C a los de 2.013 (frío).

Hablaba, también, en aquel texto publicado a mediados de septiembre que la última semana de agosto había sido muy complicada debido a las fuertes tormentas, al fuerte viento del Sureste (Solano) y a las altas temperaturas.  Estas circunstancias provocaban, cuanto menos, incertidumbre sobre el devenir de la incipiente vendimia, pero todavía manteníamos la esperanza de que, como habitualmente suelen decir los viticultores, “septiembre mandará”.  Y, efectivamente, “septiembre mandó”.

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Las temperaturas bajaron hasta casi 3,5º C en comparación con las medias de septiembre 2.014 y casi 5º C en comparación con las medias de agosto de este último año.  Sopló con frecuencia e intensidad el ansiado viento del Noroeste (Cierzo) y disfrutamos de días soleados y noches frías en los que las temperaturas descendieron hasta rozar los 5º C.

La maduración, hasta entonces un tanto ‘despegada’ entre azúcares y polifenoles, comenzó a avanzar a buen ritmo y de forma acompasada, llegando, finalmente, a buen puerto.

Y entramos en octubre en plena vendimia y, como me decía mi abuelo Millán, “para que cualquier fruta tardía, incluida la uva, esté en sazón, tiene que tener días de octubre”.  Y los hemos tenido, de manera que los vinos recién descubados apuntan maneras de figuras.  Eso sí, con un poco más de grado alcohólico de lo normal.

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