La agenda de la vid

Torre de Oña
Noviembre 13, 2012

Ahora que aún tenemos reciente la vendimia, ese momento trascendental en nuestro particular calendario de la bodega y el campo, es un buen momento para echar un vistazo a la agenda anual de la vid. Es una forma de denominar al CICLO VEGETATIVO de la viña, el conjunto de fases y etapas que, a lo largo del año, se van sucediendo en orden constante.

Aquí va ese almanaque orientativo anual que disfrutamos en las zonas donde se establecen nuestros viñedos. Empezamos por…

ENERO: Desde noviembre, tras la recolección de la uva, la planta permanece en reposo. Un “letargo” que se prolonga hasta el mes de marzo cuando, con la paulatina subida de las temperaturas, comienza su actividad. En esta época se completa la poda.

MARZO: Toda vez que ha finalizado el reposo invernal, aparece una savia por los cortes de la poda. Es el “lloro“, la señal inequívoca de que ha comenzado la actividad de las raíces. Este fenómeno depende de factores como el portainjerto,  la variedad,  la temperatura del suelo (comienza cuando alcanza aproximadamente los 10ºC),…

ABRIL: Sin duda, un mes intenso en el que podemos distinguir varias fases. Desborre y brotación: Las yemas comienzan a hincharse hasta que las escamas se separan, dando paso a  una masa algodonosa denominada borra y, a continuación, un pequeño brote verde. Punta verde: La yema sigue hinchándose y alargándose ofreciendo una punta verdosa constituida por la extremidad de un brote verde. Salida de las hojas: Es la aparición de unas hojas aún muy rudimentarias en forma de roseta y con una base todavía protegida por la borra. Hojas extendidas: Las hojas ya están abiertas, presentando los caracteres propias de su variedad. Ya podemos divisar un pequeño pámpano. Aparición de inflorescencias: Aparecen los primeros racimos de flores, muy apelmazados. Inflorescencias separadas: Los racimos se espacian a lo largo de cada brote, pero los botones florales permanecen unidos. Botones florales separados: Ya podemos ver claramente aislados estos botones.

MAYO-JUNIO: Dos meses en los que se suceden la Floración (los capuchones de las flores caen por la base dejando a la vista estambres y pistilo) y el Cuajado (fecundación del ovario por parte del grano de polen para producir el fruto. Se denomina corrimiento a la abscisión completa de frutos recién conformados del racimo que, tras la fecundación, comienzan a engordar.

JULIO: Llega una de las épocas, visualmente, más interesantes. Es el envero, cuando los granos de uva tornan de color y de textura. Las variedades blancas como el albariño, se tornan más traslúcidas y las tintas cambian del verde hacia el rojizo.

SEPTIEMBRE/OCTUBRE: Son los meses con nombre propio: maduración. Sucede desde medidados de agosto y finales de septiembre, tras el envero. Llegan cambios importantes en la composición química de la baya, que darán lugar a la definitiva composición de sus parámetros: azúcares, ácidos, antocianos, aromas y fenoles. Su evolución determinará el momento idóneo para inciar la esperada época de recolección del fruto.

NOVIEMBRE: Es el agostamiento, fase en la que la planta acumula sustancias de reserva en forma de almidón en la madera. El pámpano pasa de verde a blanco y, posteriormente, a un color pardo típico de los sarmientos. El contenido de agua desciende hasta un 40-50% en el sarmiento. La caída de la hoja marcará la meta del ciclo vegetativo y coincide con los primeros fríos que sentimos ya este mes.

 

 

 

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