Instalaciones

En 2016 estrenamos unas modernas instalaciones con el objetivo de optimizar al máximo todo nuestro proceso productivo. Esta profunda remodelación ha supuesto un importante salto enológico y tecnológico que ha redundado muy positivamente en la calidad de los vinos elaborados desde esa misma cosecha. Todas estas mejoras han afectado tanto a las áreas de recepción de la uva y de elaboración de los vinos así como a las salas de crianza de barricas.

Destaca la instalación de un sistema automático de volteado de las pequeñas cajas en las que las uvas acceden a la bodega así como una nueva despalilladora pendular que evita que las uvas se rompan. Otra de las grandes novedades es la seleccionadora óptica que escanea digitalmente cada grano de uva tal forma que solo acceden a los depósitos aquellos que cumplan con los exigentes parámetros de calidad establecidos por nuestro equipo enológico.

Con el objetivo de que la uva llegue intacta de la cepa a los tanques de fermentación, su transporte se realiza mediante un sistema de ‘OVIs’, pequeños depósitos de 2.000 kilos de capacidad colgados de grúas, que eliminan las fases de estrujado y bombeo. La maceración pre-fermentativa y la fermentación de los vinos tienen lugar en 18 depósitos troncocónicos de acero inoxidable, con capacidad para 20.000 litros, dotados con camisas de refrigeración y de calefacción, importantes para el perfecto desarrollo de la fermentación maloláctica. Una nueva prensa nos permite, mediante ciclos más controlados y con menor oxidación, una operación mucho más suave y homogénea.

Debemos destacar, además,  la instalación de equipos climatizadores en nuestras salas de crianza en barrica que impulsan aire renovado con temperatura y humedad controlada. Todo ello mediante una nueva central de producción de frío y calor que contribuye a disminuir el consumo energético. Un sistema altamente sostenible y eficiente que incide en la decidida apuesta de nuestro grupo bodeguero por el cuidado del medioambiente.